My Silky Way
La Seda Galería de cuadros y pañuelos de seda
   INICIO » La Seda » Los tejidos de seda
Sedas en venta
Cuadros de seda->
       Pequeños
       Medianos
       Grandes
       Variados
Pañuelos de seda
Chales de seda
Tops de seda
Camisetas Klimt
Artículos impresos
Tiendas
Cursos / Talleres

Cursos->
   Próximos cursos
Manuales->
   Pintura en seda y teñido
   Manual de batik
   Manual de sertí de guta

Contacto / Encargos
Compras / Consultas
Regalos de empresa
Preguntas frecuentes
Acerca de My Silky Way
Sobre la seda

La Seda->
   Tejidos y fibras
   Tejidos de seda
   Cuidados de la seda
   Historia de la seda

Idioma
Español English
Los tejidos de seda Los tejidos de seda
   La seda es la fibra natural más suave y brillante, conduce mal el calor y la electricidad, y es muy elástica.
Bombix mori: mariposa sobre un capullo de gusano de seda con huevos en su superficie Además, tiene una gran capacidad para absorber la humedad: la seda pura ayuda a conservar el calor en condiciones húmedas y de frío extremo (es por ésto por lo que se usa como ropa interior en actividades como el alpinismo o para la fabricación de sacos de dormir).

   La importancia de la seda se debe a la extraordinaria longitud de la fibra, a la elevada resistencia a la rotura tanto en húmedo como en seco, a su elasticidad, a su ligereza y a su tacto característicos. La seda natural genuina figura entre los materiales más apreciados en la industria textil, como lo fueron años atrás los damascos, brocados y terciopelos de seda: es un producto de lujo, compatible con el medio ambiente.

    Fue el cultivo del gusano de la morera el causante de que China fuera durante milenios el poseedor del monopolio de la seda, a pesar de que Europa importó la cría de gusanos de seda: se usaba allí desde el tercer milenio a. C. y llegó a Roma en abundancia a través de Persia y Siria. En época de Justiniano se introduce en Bizancio la cría del gusano de seda extendiéndose por los países del Próximo Oriente, donde conocieron su cultivo los pueblos musulmanes, que lo transmitieron al Norte de África y Al-Andalus. La llanura del Po se desarrolló en la Edad Media para constituir zonas privilegiadas para el cultivo de la seda: la producción de seda era muy importante, en especial durante el siglo XIX, en el Norte de Italia y el Sur de Francia, pero la llegada de la seda artificial, a principios del siglo XIX, supuso el final de esta explotación en Europa. La Unión Europea continúa importando seda natural de China, que se teje en Italia o en Francia. En la actualidad, China y Japón son los principales proveedores de seda del mundo.

El proceso de producción textil de la seda

Fibras animales: la seda    Como se vio en la página dedicada a los tejidos, las fibras textiles pueden provenir de distintos orígenes, de acuerdo a lo cual, la seda es una fibra natural de origen animal: proviene de la araña y de las larvas de algunos lepidópteros. Pero la seda que nos ocupa es la de la oruga del bómbice de la morera (bombix mori) y la del gusano tasar (se llama así al gusano de seda que se cría en libertad en la llamada sericultura silvestre o forestal, comiendo hojas distintas de la de morera, y que agrupa a diferentes especies). Ámbos producen un hilo de seda para formar el capullo del que saldrán una vez convertidos en mariposas.

   Sin embargo, el criador no dejará que el gusano realice esta metamorfosis, sino que, antes de que ocurra, realizará el procesado de la fibra de seda. El sueño de la mariposa se interrumpirá ahogándola mediante vapor o agua caliente. Se deja secar el capullo y aquí termina la actividad del agricultor y comienza la de la industria textil.
   El capullo se devana macerándolo en agua caliente de forma que pierda el "gres" (sericina), una especie de goma amarillenta que acompaña a la seda. El devanado se realiza con varios capullos a la vez, en agua a 90 ogrados, de forma que los hilos se van torciendo e hilando simultáneamente para lograr un hilo consistente (la sericina permite que los hilos se fusionen). Cada hilo así formado se cruza con otros o bien ser retuerce sobre sí mismo. Finalmente, la seda ya hilada se cuece con agua y jabón, quedando blanca y brillante.

   En este punto se realiza la etapa del tejido, para el que se utiliza un telar y dos conjuntos de hilos: uno a lo largo del telar, llamado urdimbre o pie, y otro transversal a éste, llamado trama. El proceso consiste en entrelazar los hilos de la trama con los de la urdimbre. La forma en que ésto se realice (número de hilos de la urdimbre y cómo se entrelazan) produce los distintos tipos de dibujos y texturas que constituyen los diferentes tipos de tejidos, y, por lo tanto, de seda.

    En el caso de la pintura sobre seda, el tejido se recibe sin haber pasado ninguna de las dos últimas etapas del proceso de producción textil (teñido-estampado y acabado), realizándose el teñido o pintado (según corresponda) manualmente, y sin aplicar ningún tipo de acabado adicional.

Tipos de sedas

   Como se vio en la página dedicada a los tejidos, la seda es un tejido de calada, es decir, se realiza en un telar y se obtiene mediante el cruzamiento y enlace de dos series de hilos textiles, una longitudinal a éste (urdimbre) y otra transversal a éste (trama).
    Como ya se vio, los tejidos de seda, siendo de calada, están definidos por una serie de ligamentos, que es la forma en que la urdimbre y la trama se entrecruzan en cada pasada de la lanzadera del telar. Estos ligamentos definen el patrón del dibujo que harán los hilos del tejido. Así, los diferentes tipos de sedas están determinados por la forma en que están tejidos e hilados (el torcer más o menos los hilos determina algunas de sus características: una torsión ligera proporciona telas de superficie suave; los hilos muy torcidos producen tejidos de superficie dura, resistentes a la abrasión y menos propensos a ensuciarse y arrugarse; los tejidos hechos con hilos muy torcidos encogen más).

    Los tipos de seda más habituales (es decir, los nombres comunes que se le suelen dar a los tejidos que más habitualmente se pueden encontrar fabricados con fibras de seda) son los siguientes:

  • Dentro de los tafetanes:
    • Pinche sobre la imagen para ver un detalle de Seda Pongé o Habotai Pongé, Pongée, Pongis o Habotai: En el telar casero (pen-shi) chino, de aquí su nombre, se hacía una tela de seda de mediana calidad (en Europa llamada seda pongée, que se importaba también hilada para tejer en Francia, Italia, etc.), con ligamento ligero pero no del todo irregular, lo que dejaba rayas o listas diagonales no regulares. La misma procedencia casera le dejaba en color pardo-blanco o amarillento.
          En Europa, el Pongée es un tafetán de seda: un tejido blanco, ligero y un poco brillante, de trama simple y peso variable, textura lisa, tupido. Asequible y suave, el vapor y el lavado en seco mejoran su brillo y tacto. Es el más común para pintar, y tiene una buena relación calidad-precio.
    • Bourrette, seda rústica o borras de seda: Tipo de seda de mayor gramaje, resistente, granulosa, basta y sin brillo. Se puede pintar una vez desengomada y blanqueada. Se usa para indumentaria o batiks africanos.
    • Chantung, Shantung o Seda cruda: Tejido de seda del gusano tasar, con ligamento tafetán, que toma su nombre de la provincia china de donde es originario.
    • Crespón: Del latín crispus, ensortijado, rizado. Es un tejido de seda cuya urdimbre está más retorcida que la trama, lo que le confiere un característico aspecto estriado. Su superficie es arrugada y mate, y conviene lavar antes una muestra por si encoge o se arruga. Existen diferentes tipos:
      • Crespón marroquí: Más grueso y con más relieve.
      • Crepé Georgette: Muy ligero y transparente, sin brillo, rugoso como el de China, transparente y elástico, útil para vestimenta. En el siglo XX se ha utilizado para confeccionar blusas ligeras y prendas de noche.
      • Crespón de China: Tejido frío, de relieves poco marcados. Textura rugosa y elástica, ligeramente granuloso, mate. Absorbe gran cantidad de tinte dando vida a los colores. Se arruga poco, y es utilizado para prendas de vestir, accesorios y objetos de decoración interior.
    • Seda Salvaje o Dupion Crepe India, seda salvaje o Dupion: Seda natural del gusano tasar, brillante, de color crudo, textura basta y rígida con hilos irregulares que dificultan el tinte. Se usa para cortinas, mantillas y vestidos de ceremonia.
    • Pul de seda: Del francés poude-soie. Tejido de seda con ligamento tafetán, de tinte en madeja y formando un pequeño grano por trama, parecido a una faya de grano fino. Generalmente se teje a color unido de tonos claros.
  • Derivados del tafetán:
    • Faya: Del flamenco falie. Tejido de origen flamenco, de seda negra y tinte en madeja, formando acanalado por trama; fue introducido en Francia y estuvo muy en boga durante el segundo Imperio. Su aspecto es parecido a los que en España se llamaron entonces tafetanes dobles.
    • Muaré o Moaré: Del francés moire. Tejido que da la impresión de llevar marcas de agua, efecto que se obtiene al someterlo a presión por medio de cilindros grabados con el dibujo que se quiere obtener.
  • Dentro de la sarga:
    • Pinche sobre la imagen para ver un detalle del Twill Twill: Tejido de sarga, seda muy suave, de trama muy tupida, muy resistente. Normalmente es tejido con ligamento de sarga batavia de cuatro, y a veces con sarga de tres. Puede usarse para pantallas de lámpara por ejemplo, y es muy elegante usado para corbatas.
  • Dentro del satén o raso:
    • Satén, Satin, Raso: Del francés satin, italiano satino, catalán satí, y éstos del bajo latín seta, seda, serica, pelo de seda. El satén se teje en seda, de tacto grueso y suave, su aspecto es de un brillo comparable sólo a algunos terciopelos. Fue traído a Europa desde China e India, aunque conocido mucho después de su invención.
  • Gasa: De Gaza, ciudad de Siria. Transparencia muy ligera, sutil, fina y de gran suavidad, caracterizada por la poca densidad de los hilos de urdimbre y trama. Muy utilizada como adorno desde el siglo XIX. Puede ser de seda, algodón, nylon o viscosa. No se debe escurrir y se plancha a baja temperatura, cuando esté casi seca.
  • Terciopelo: Tejido tupido, de pelo corto y muy denso en sólo una de sus caras. Generalmente liso, también puede formar dibujos cuando el bucle no está cortado. Tradicionalmente era de seda, pero en el siglo XX también se hace con acetato y rayón. En el siglo XIX se usó para vestidos y chaquetas, mientras que en el s. XX se reserva para trajes de noche, aunque en los años 60 y 70 se usó para faldas y pantalones. Muy suave y diferente, no puede usarse gutta para decorar, sino que debe pintarse de forma libre.
  • Jacquard Jacquard: Las telas están tejidas formando dibujos. Debe su nombre al fabricante francés Joseph Marie Jacquard, que a principios del siglo XIX inventó un telar con el que se pueden realizar tejidos de dibujos sumamente elaborados con gran facilidad, que pueden ser incluso de distintos colores. Se usó para brocados y damascos.
    • Damasco: Es el tejido de seda con dibujos a la jacquard más conocido. Se fabricaban damascos en la China, y en los siglos VII y VIII los de Siria. El verdadero damasco es un tejido de seda natural de tinte en madeja en un solo color y cuyos efectos de luz, en brillante y mate, se producen por usar el mismo ligamento en positivo y negativo.
    • Brocado: Del latín brocca, brochus, que tiene los dientes salientes. Tejido a la jacquard, en que el fondo o grandes zonas de dibujo tienen efectos de trama dorada, plateada... produciendo un realce del dibujo. Los persas transmitieron su técnica a Europa, probablemente aprendida de los chinos.

    En algunas ocasiones puede encontrarse un número unido al tipo de seda. Este número se corresponde con un nivel de gramaje (peso en relación a la superficie) del tejido, siendo más alto cuanto más grueso es éste.
    Por ejemplo, los pongés de un peso de entre 20 y 30 gramos por metro cuadrado se corresponden con números del 5 al 9. Así, un pongé del 5 es más fino que uno del 8, y éste a su vez es más fino que uno del 10.


Copyright © 2013 My Silky Way

mysilkyway