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| Los tejidos de seda |
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La seda es la fibra natural más suave y brillante,
conduce mal el calor y la electricidad, y es muy elástica.
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Además, tiene una gran capacidad para absorber la humedad:
la seda pura ayuda a conservar el calor en condiciones húmedas y de frío extremo (es por
ésto por lo que se usa como ropa interior en actividades como el alpinismo o para la
fabricación de sacos de dormir).
La importancia de la seda se debe
a la extraordinaria longitud de la fibra, a la elevada resistencia a la rotura tanto en
húmedo como en seco, a su elasticidad, a su ligereza y a su tacto
característicos. La seda natural genuina figura entre los materiales más
apreciados en la industria textil, como lo fueron años atrás los damascos, brocados
y terciopelos de seda: es un producto de lujo, compatible con el medio ambiente.
Fue el cultivo del gusano de la morera el causante de que China fuera durante
milenios el poseedor del monopolio de la seda, a pesar de que Europa importó la
cría de gusanos de seda: se usaba allí desde el tercer milenio
a. C. y llegó a Roma en abundancia a través de Persia y Siria. En época de
Justiniano se introduce en Bizancio la cría del gusano de seda extendiéndose por
los países del Próximo Oriente, donde conocieron su cultivo los pueblos musulmanes,
que lo transmitieron al Norte de África y Al-Andalus.
La llanura del Po se desarrolló en la Edad Media para constituir zonas
privilegiadas para el cultivo de la seda: la producción de seda era muy importante, en especial
durante el siglo XIX, en el Norte de Italia y el Sur de Francia, pero la llegada de la seda
artificial, a principios del siglo XIX, supuso el final de esta explotación en Europa.
La Unión Europea continúa importando seda natural de China, que se teje en Italia
o en Francia. En la actualidad, China y Japón son los principales
proveedores de seda del mundo.
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| El proceso de producción textil de la seda |
Como se vio en la página dedicada a los
tejidos, las fibras textiles
pueden provenir de distintos orígenes, de acuerdo a lo cual, la
seda es una
fibra natural de origen animal:
proviene de la araña y de las larvas de algunos lepidópteros. Pero la seda
que nos ocupa es la de la oruga del bómbice de la morera
(bombix mori) y la del gusano tasar (se llama así al gusano de seda
que se cría en libertad en la llamada sericultura silvestre o forestal, comiendo
hojas distintas de la de morera, y que agrupa a diferentes especies). Ámbos
producen un hilo de seda para formar el capullo del que saldrán una vez convertidos en
mariposas.
Sin embargo, el criador no dejará que el gusano realice esta
metamorfosis, sino que, antes de que ocurra, realizará el procesado de
la fibra de seda. El sueño de la mariposa se interrumpirá ahogándola
mediante vapor o agua caliente. Se deja secar el capullo y aquí termina la actividad
del agricultor y comienza la de la industria textil.
El capullo se devana macerándolo en agua caliente de forma que
pierda el "gres" (sericina), una especie de goma amarillenta que acompaña a la seda.
El devanado se realiza con varios capullos a la vez, en agua a 90 ogrados, de forma
que los hilos se van torciendo e hilando simultáneamente para lograr un hilo consistente
(la sericina permite que los hilos se fusionen). Cada hilo así formado se cruza con otros
o bien ser retuerce sobre sí mismo. Finalmente, la seda
ya hilada se cuece con agua y jabón, quedando blanca y brillante.
En este punto se realiza la etapa del tejido, para el que se utiliza
un telar y dos conjuntos de hilos: uno a lo largo del telar, llamado urdimbre o pie,
y otro transversal a éste, llamado trama. El proceso consiste en entrelazar los hilos
de la trama con los de la urdimbre. La forma en que ésto se realice (número de hilos
de la urdimbre y cómo se entrelazan) produce los distintos tipos de dibujos y texturas
que constituyen los diferentes
tipos de tejidos, y, por lo tanto, de seda.
En el caso de la pintura sobre
seda, el tejido se recibe sin haber pasado ninguna de las dos últimas etapas
del proceso de producción textil (teñido-estampado y acabado),
realizándose el teñido o pintado (según corresponda) manualmente,
y sin aplicar ningún tipo de acabado adicional.
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| Tipos de sedas |
Como se vio en la página dedicada a los
tejidos, la seda es un tejido de calada, es decir, se realiza en un telar y se obtiene
mediante el cruzamiento y enlace de dos series de hilos textiles, una longitudinal a
éste (urdimbre) y otra transversal a éste (trama).
Como ya se vio, los tejidos de seda, siendo de calada, están definidos por una serie de
ligamentos, que es la forma en que la urdimbre y la trama se entrecruzan en cada pasada de la
lanzadera del telar. Estos ligamentos definen el patrón del dibujo que harán
los hilos del tejido. Así, los diferentes tipos de sedas están determinados
por la forma en que están tejidos e hilados (el torcer más o menos los hilos
determina algunas de sus características: una torsión ligera proporciona telas
de superficie suave; los hilos muy torcidos producen tejidos de superficie dura,
resistentes a la abrasión y menos propensos a ensuciarse y arrugarse;
los tejidos hechos con hilos muy torcidos encogen más).
Los tipos de seda más habituales (es decir, los nombres comunes que se le
suelen dar a los tejidos que más habitualmente se pueden encontrar fabricados con
fibras de seda) son los siguientes:
- Dentro de los
tafetanes:
-
Pongé, Pongée, Pongis o Habotai:
En el telar casero (pen-shi) chino, de aquí
su nombre, se hacía una tela de seda de mediana calidad (en Europa llamada seda
pongée, que se importaba también hilada para tejer en Francia, Italia, etc.),
con ligamento ligero pero no del todo irregular, lo que dejaba rayas o listas diagonales
no regulares. La misma procedencia casera le dejaba en color pardo-blanco o amarillento.
En Europa, el Pongée es un tafetán de seda: un tejido blanco, ligero
y un poco brillante, de trama simple y peso variable, textura lisa, tupido. Asequible y suave,
el vapor y el lavado en seco mejoran su brillo y tacto. Es el más común para
pintar, y tiene una buena relación calidad-precio.
-
Bourrette, seda rústica o borras de seda:
Tipo de seda de mayor gramaje, resistente, granulosa, basta y sin brillo. Se puede pintar
una vez desengomada y blanqueada. Se usa para indumentaria o batiks africanos.
-
Chantung, Shantung o Seda cruda:
Tejido de seda del gusano tasar, con ligamento tafetán, que toma su nombre de
la provincia china de donde es originario.
-
Crespón:
Del latín crispus, ensortijado, rizado. Es un tejido de seda cuya urdimbre está
más retorcida que la trama, lo que le confiere un característico aspecto
estriado. Su superficie es arrugada y mate, y conviene lavar antes una muestra por si
encoge o se arruga. Existen diferentes tipos:
- Crespón marroquí:
Más grueso y con más relieve.
- Crepé Georgette:
Muy ligero y transparente, sin brillo, rugoso como el de China, transparente y
elástico, útil para vestimenta.
En el siglo XX se ha utilizado para confeccionar blusas ligeras y
prendas de noche.
- Crespón de China:
Tejido frío, de relieves poco marcados. Textura rugosa y elástica,
ligeramente granuloso, mate. Absorbe gran cantidad de tinte dando vida a los
colores. Se arruga poco, y es utilizado para prendas de vestir, accesorios y
objetos de decoración interior.
-
Crepe India, seda salvaje o Dupion:
Seda natural del gusano tasar, brillante, de color crudo, textura basta y rígida con hilos
irregulares que dificultan el tinte. Se usa para cortinas, mantillas y vestidos de ceremonia.
-
Pul de seda:
Del francés poude-soie. Tejido de seda con ligamento tafetán, de tinte en madeja y
formando un pequeño grano por trama, parecido a una faya de grano fino. Generalmente se
teje a color unido de tonos claros.
- Derivados del
tafetán:
-
Faya:
Del flamenco falie. Tejido de origen flamenco, de seda negra y tinte en madeja, formando
acanalado por trama; fue introducido en Francia y estuvo muy en boga durante el segundo Imperio.
Su aspecto es parecido a los que en España se llamaron entonces tafetanes dobles.
- Muaré o Moaré:
Del francés moire. Tejido que da la impresión de llevar marcas de agua,
efecto que se obtiene al someterlo a presión por medio de cilindros grabados con el
dibujo que se quiere obtener.
- Dentro de la
sarga:
-
Twill:
Tejido de sarga, seda muy suave, de trama muy tupida, muy resistente.
Normalmente es tejido con ligamento de sarga batavia de cuatro, y a veces con sarga de tres.
Puede usarse para pantallas de lámpara por ejemplo, y es muy elegante usado para corbatas.
- Dentro del
satén o raso:
-
Satén, Satin, Raso:
Del francés satin, italiano satino, catalán satí,
y éstos del bajo latín seta, seda, serica, pelo de seda.
El satén se teje en seda, de tacto grueso y suave, su aspecto
es de un brillo comparable sólo a algunos terciopelos. Fue traído a Europa
desde China e India, aunque conocido mucho después de su invención.
-
Gasa:
De Gaza, ciudad de Siria. Transparencia muy ligera, sutil, fina y de gran suavidad,
caracterizada por la poca densidad de los hilos de urdimbre y trama. Muy utilizada como
adorno desde el siglo XIX. Puede ser de seda, algodón, nylon o viscosa.
No se debe escurrir y se plancha a baja temperatura, cuando esté casi seca.
-
Terciopelo:
Tejido tupido, de pelo corto y muy denso en sólo una de sus caras.
Generalmente liso, también puede formar dibujos cuando el bucle no está
cortado. Tradicionalmente era de seda, pero en el siglo XX también se hace con
acetato y rayón. En el siglo XIX se usó para vestidos y chaquetas, mientras
que en el s. XX se reserva para trajes de noche, aunque en los años 60 y 70 se usó
para faldas y pantalones.
Muy suave y diferente, no puede usarse gutta para decorar, sino que debe pintarse de forma
libre.
-
Jacquard:
Las telas están tejidas formando dibujos. Debe su nombre al fabricante francés
Joseph Marie Jacquard, que a principios del siglo XIX inventó un telar con
el que se pueden realizar tejidos de dibujos sumamente elaborados con gran facilidad, que
pueden ser incluso de distintos colores. Se usó para brocados y damascos.
- Damasco:
Es el tejido de seda con dibujos a la jacquard más conocido.
Se fabricaban damascos en la China, y en los siglos VII y VIII los de
Siria. El verdadero damasco es un tejido de seda natural de tinte en
madeja en un solo color y cuyos efectos de luz, en brillante y mate,
se producen por usar el mismo ligamento en positivo y negativo.
- Brocado:
Del latín brocca, brochus, que tiene los dientes salientes.
Tejido a la jacquard, en que el fondo o grandes zonas de dibujo tienen
efectos de trama dorada, plateada... produciendo un realce del dibujo.
Los persas transmitieron su técnica a Europa, probablemente
aprendida de los chinos.
En algunas ocasiones puede encontrarse un número unido al tipo de seda. Este número
se corresponde con un nivel de gramaje (peso en relación a la superficie) del tejido, siendo
más alto cuanto más grueso es éste.
Por ejemplo, los pongés de un peso de entre 20 y 30 gramos por metro cuadrado se corresponden
con números del 5 al 9. Así, un pongé del 5 es más fino que uno del 8, y
éste a su vez es más fino que uno del 10.
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