FIBRAS NATURALES

FIBRAS ANIMALES

    Las fibras de origen animal tienen su inicio desde la época babilónica, sin embargo, su verdadera utilización se presentó a principios de la edad de hierro, cuando se inventaron las tijeras para el corte de lana.
    Se obtienen fibras aptas para tejer de pelos de animales como la oveja ( lana), pero también de la llama, la alpaca, la cabra, el conejo de angora, la cabra de cachemira, del camello, e incluso de los caballos y vacas (para fabricar fieltro o para usarlos en tapicería u otras aplicaciones en las que se requiere gran duración). Las fibras de pelo de algunos animales de los que por lo general sólo se utilizan sus pieles, como el visón y el castor, se mezclan a veces con otros tejidos de pelo para fabricar hilos de lujo.
    También se obtienen fibras animales de secrecciones, como la del bómbix mori, que produce la seda.

   
FIBRAS VEGETALES


    Las fibras de origen vegetal son principalmente de celulosa. Las plantas utilizadas se conocen desde la antigüedad, cuando el hombre necesitó cubrir su cuerpo para protegerse de los factores ambientales adversos. Primero fueron las plantas silvestres las que usó cuando observó que ofrecían la posibilidad de sacarles fibras; luego las cultivó, seleccionó las más eficientes y mejoró las formas y equipos para hacer tejidos.
    Las fibras vegetales pueden provenir de: semillas ( algodón), de tallos ( lino, yute, cáñamo), de hojas (sisal, rafia, esparto), de frutos (coco, piña) o de la savia (caucho).
    La mayoría de las fibras de origen vegetal se usa en la industria textil, aunque también tienen muchas aplicaciones en la industria del papel (el algodón y el lino son la base de algunos papeles rugosos de calidad, mientras que las gramíneas, el cáñamo, el yute y el cáñamo de Manila se utilizan para fabricar papeles de embalaje y otros de menor calidad).

   
FIBRAS MINERALES


    Las fibras minerales pueden ser fibras naturales (como el amianto) o provenir de materiales hilables (como el vidrio o algunos metales).
    La fibra de vidrio se obtiene fácilmente del vidrio, calentándolo a la llama y estirándolo con unas pinzas metálicas. Se emplea en la industria como aislante térmico y sonoro, para fabricar fibras ópticas encargadas del transporte de luz e imágenes, filtros, tejas acústicas y también para usos textiles como la fabricación de tejidos no inflamables, fieltros aglomerados, cordones, etc.

   

My Silky Way: Pintura en seda